Al igual que muchas otras especies migradoras, la presente temporada de cría del Alcaudón chico en España no ha sido nada halagüeña. Al contrario de los resultados históricos de 2017, en 2018 no hemos tenido ninguna pareja reproductora, a pesar de haber regresado un mínimo de seis ejemplares, dos de ellos machos.

Comenzamos muy bien con la primera llegada el 8 de mayo, algo insólito los últimos años pues la fecha media de llegada se situaba a finales de mayo. Curiosamente ha sucedido lo mismo que con su pariente el Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio) (ambas especies realizan la misma migración por el este de Europa).

Pero al llegar a Lleida se encontraron con una primavera lluviosa y tormentosa con fuertes ráfagas de viento que, suponemos, ha afectado de forma negativa a la especie.

Llegaron a la finca donde suelen criar cada año las primeras cuatro hembras que estuvieron más de una semana reclamando y buscando pareja. Como los machos no llegaban se fueron de la finca en busca de congéneres. A pesar del esfuerzo dedicado en la búsqueda de territorios en otras zonas, no se ha detectado ninguna pareja.

Uno de los machos estuvo defendiendo territorio unos días en una zona cercana y donde criaban un buen número de parejas en los años 80. Más adelante, cuando yahabía pollos de hacking libres, apareció otro macho por la finca pero ya era tarde y tampoco ha criado (aunque sí lo hizo en 2017)

Por lo que respecta a los hackings, ya se han soltado 95 pollos, algunos de los cuales han iniciado ya su migración.

Ahora estamos equipando con geolocalizadores a los pollos que llevan más de un mes libres y esperemos que el año que viene regresen y podamos saber exactamente la ruta migratoria.

La Asociación TRENCA lleva varios años trabajando en la conservación de la especie a través de la protección de las últimas parejas y la conservación de sus zonas de cría, así como en el refuerzo de la población a través de un ambicioso programa de cría en cautividad y de su posterior liberación de los pollos. Este trabajo se está realizando gracias al respaldo del Centro de recuperación y cría en cautividad de Vallcalent (Lleida), gestionado por la Generalitat de Catalunya, y con el apoyo  de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente;  de la Generalitat de Catalunya y el Zoo de Barcelona. WWF colabora con en el asesoramiento técnico, la búsqueda de apoyos financieros y en la difusión de los logros del proyecto de conservación del Alcaudón chico