Censar en el medio natural tortugas mediterráneas, una especie amenazada que en la Península Ibérica solo vive en libertad en unos pocos rincones de Cataluña, es una tarea ardua: hay pocas, en grandes extensiones de terreno abrupto, y se esconden en los lugares más inverosímiles. Pero desde ahora en Trenca contamos con unos grandes aliados para la búsqueda de tortugas: el ECCO-Trenca (Equipo Canino para la Conservación),  perros entrenados para la biodetección que permitirán optimizar y hacer más eficaces los trabajos de seguimiento de fauna y flora sobre el terreno.

Las altas temperaturas de las últimas semanas —el nuevo escenario que nos trae el cambio climático— han sacado a las tortugas mediterráneas (Testudo hermanni) prematuramente de su letargo invernal. Y nosotros, con la ayuda de nuestro ECCO-Trenca, también nos hemos puesto en marcha y hemos comenzado el seguimiento de la especie en el valle mayor de Bovera, en Lleida.

Además, esta semana hemos sellado un acuerdo con el Parque Natural del Montsant para apoyar con el equipo canino un censo de la especie allí, en uno de los últimos refugios de la tortuga mediterránea en la Península Ibérica. El trabajo se desarrollará en primavera, en colaboración con el CRARC (Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña), y esperamos extenderlo al resto de las zonas de distribución de la especie en Cataluña.

 

La búsqueda de tortugas mediterráneas es la primera misión en la que se ha embarcado el ECCO-Trenca, un proyecto que nace con apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y es ejecutado a través de la Fundación Trenca. Jara es la veterana del equipo, una perra adoptada desde pequeña que ya ha demostrado su valía y su enorme eficacia en la detección de tortugas en Bovera.

Los perros y su prácticamente infalible olfato —son capaces de distinguir una molécula olorosa entre un millón, frente a los 30.000 matices de olor que podría identificar el humano más experimentado— son un potencial aliado que ha pasado muy desapercibido en el ámbito de la conservación, sobre todo en el rastreo de fauna y flora sobre el terreno. Los perros pueden ser entrenados para detectar cualquier cosa, desde excrementos de ballenas en el mar o rastros de oso en la montaña, hasta plagas de cultivos o especies invasoras.

Nuestro objetivo es aprovechar esa extraordinaria cualidad y convertir a perros procedentes de refugios y centros de rescate en héroes de la biodiversidad, entrenándolos para que puedan apoyar iniciativas y proyectos de conservación e investigación de la naturaleza dentro y fuera de España en los que la obtención de muestras biológicas —rastros, excrementos, pelos, cadáveres…— sea imprescindible.

Este año también comenzaremos a trabajar en el rastreo del turón, para contribuir a los esfuerzos de recuperación de esta especie en Cataluña. Trenca forma parte del Grupo de Trabajo del Turón en Cataluña.

Además, el ECCO-Trenca puede dar apoyo a las unidades caninas ya existentes en otras entidades o a las de los distintos cuerpos de Agentes forestales y medioambientales, especializadas en tareas como la detección de cebos envenenados. Como parte del proyecto apoyado por la Fundación Biodiversidad, desde Trenca nos coordinaremos con la recién creada UCRA (“Unidad Canina para el Rastreo y Rescate de Aves Accidentadas en Tendidos Eléctricos”) de la asociación extremeña AMUS.

Con el apoyo de: