Estado de conservación del alcaudón chico (Lanius minor) en la península Ibérica

El alcaudón chico es un ave paseriforme de unos 20 cm de longitud, que llama la atención por tener la cabeza de gran tamaño y un pico curvado –parecido al de las aves rapaces– que le permite capturar los grandes insectos de los que se alimenta. Su plumaje es también atractivo: tiene el dorso y la cabeza grises, el pecho rosado y una máscara facial negra muy característica.

Se distribuye sobre todo por el este de Europa y por las estepas asiáticas. Es una especie estival que pasa el invierno en el sur del continente africano, en la depresión del Kalahari. Los alcaudones chicos ibéricos realizan una de las migraciones más largas de todas las aves europeas: se desplazan primero hacia el Este y cruzan el Mediterráneo por Oriente Próximo, no por Gibraltar.

En los últimos años, la población de alcaudón chico en la península Ibérica ha disminuido drásticamente. Es la especie más escasa de la fauna vertebrada ibérica y, por lo tanto, está catalogada como “en peligro crítico”.

El número de parejas nidificantes pasó de unas 35-40 a principios de los años 80 a tan solo una en toda España en 2011, 2012 y 2013, en la comarca de El Segrià (Plana de Lleida).

El 2014 fue un buen año para la especie, con 4 parejas formadas y 11 pollos nacidos en libertad. En el 2015 fueron 2 las parejas que se formaron pero que desgraciadamente no sacaron ningún pollo adelante. En 2016 solo regresaron dos parejas aunque solo una llegó a sacar los pollos adelante (7 pollos). En el 2017 fue espectacular en cuanto al retorno de ejemplares ya que regresaron 19 individuos, cosa que no pasaba desde hace más de 10 años. Pero de estos 19 ejemplares que llegaron a la plana de Lleida, solo 6 de ellos eran hembras por lo que tan solo se pudieron formar 6 parejas. En cambio el 2018 regresaron 6 individuos pero no llegó a formarse ninguna pareja.La productividad en el centro de cría en el Centro de Fauna de Vallcalent ha sido más baja que otros años habiéndose liberado un total de 83 pollos. Desde 2016  se han liberado en dos puntos, en la finca de Torreribera, y en Alfés, donde por primera vez desde que se inició el proyecto, se ha instalado una pareja.

Pollos de alcaudón chico nacidos en cautividad en el Centro de Fauna de Vallcalent (Lleida). © Albert Porté / C. de F. de Vallcalent

Las causas de la disminución del alcaudón chico en gran parte de su área de distribución europea son el producto de un conjunto de factores. Entre las causas se encuentran al menos estas 5:

  • la alta tasa de depredación sobre esta ave (de manera destacada, urracas que predan sobre pollos de alcaudón)
  • la larga migración que realiza dos veces al año, con posibilidades de mortalidad durante el viaje migratorio por causas que podrían ser muy diversas
  • las alteraciones en el clima (en particular, veranos lluviosos)
  • la intensificación agrícola con la consiguiente pérdida del hábitat de nidificación (cultivos de secano con barbechos y lindes bien conservadas)
  • y el uso excesivo de plaguicidas, que eliminan los insectos de los que se alimenta

El proyecto de conservación del alcaudón chico en España

El proyecto de conservación del alcaudón chico es una iniciativa del Departament de Medi Natural de la Generalitat de Catalunya. A través del Centro de Fauna de Vallcalent (Generalitat de Catalunya) y del Zoo de Barcelona se lleva a cabo la conservación ex situ, es decir, fuera del hábitat natural. La asociación Trenca es la encargada de realizar las tareas de conservación in situ, en el campo. El proyecto cuenta además con el apoyo económico y logístico de entidades públicas y privadas.

En lo que se refiere a las tareas de Trenca, intentamos que tanto la producción (alcaudones nacidos) como la tasa de retorno (alcaudones que vuelven el año siguiente a Cataluña) sean máximas. Para ello, procuramos que cada pareja llegue a sacar adelante 5 pollos. Además, colocamos alimento suplementario (insectos), capturamos depredadores (urracas) y gestionamos el hábitat de nidificación para que este sea óptimo para los alcaudones.

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Instalaciones de aclimatación para los pollos de alcaudón chico: emplazamiento en la zona de suelta (a); con pollos ya en su interior, poco antes de ser liberados (b).

© a): Isabel Rodríguez; b): Jose Guerra / Trenca

Cría en cautividad

La conservación fuera del hábitat natural se basa en la creación y el mantenimiento de un grupo de alcaudones chicos en cautividad lo suficientemente grande como para garantizar la conservación de los genes de esta población a medio plazo. La cría en cautividad se realiza fundamentalmente en el Centro de Fauna de Vallcalent (Lleida, Generalitat de Catalunya), y más recientemente se ha iniciado un programa de cría complementario también en el Zoo de Barcelona. Con los animales nacidos en cautividad, se refuerzan las poblaciones salvajes. Mediante esta actuación se pretende recuperar antiguos núcleos de alcaudón chico en las provincias de Lleida y Huesca (comarcas del Segriá, Les Garrigues, Bajo Cinca, etc.).

Bandejas de alimentación suplementaria, donde los pollos liberados encuentran alimento extra los primeros días post-suelta (foto obtenida mediante foto-trampeo).

Pollo de alcaudón chico nacido en cautividad, comportándose y alimentándose como un ejemplar salvaje. © Marc Gálvez / Trenca

Rescate de huevos y pollitos

Los alcaudones chicos –como muchas otras aves– ponen más huevos que el número de pollos que pueden llegar a criar, como medida de seguridad por si alguno enferma y muere. Además, a veces los padres no consiguen alimentar a tantos pollitos, y alguno acaba muriendo. Estos huevos y pollitos son rescatados.

Una vez que ya tienen un buen peso, algunos pollos se vuelven a colocar con los hermanos. Otros pollos pasan a formar parte del grupo de reproductores en cautividad del Centro de Recuperación de Fauna de Vallcalent (Lleida) o del Zoo de Barcelona.

Seguimiento in situ de los pollos liberados y de los ejemplares salvajes. © Trenca

Suelta de pollos nacidos en cautividad

Como experiencia pionera en lo que se refiere a esta especie, se están liberando pollos de alcaudón chico nacidos en cautividad para reforzar la población salvaje. Cuando ya empiezan a cazar por sí mismos, se trasladan al campo (a las inmediaciones del territorio de la última pareja que queda) y se mantienen en instalaciones de aclimatación que abrimos al cabo de siete días. En esa semana de aclimatación, reconocen la zona como lugar de nacimiento y se sociabilizan con los pollos salvajes. Desde el momento en que se sueltan hasta que inician la migración, se realiza el seguimiento continuo de los pollos liberados, que se identifican gracias a las anillas de color que llevan. Para la mejora del seguimiento de la especie, en estos dos últimos años, se han fijado unos pequeños geolocalizadores en los individuos liberados. Con la recuperación de estos dispositivos se podrán obtener datos de la ruta migratoria y área de invernada, un paso de gigante en el conocimiento de la biología del alcaudón chico y de las amenazas que les afectan fuera de su zona de cría.

Con el método de cría en cautividad, se ha conseguido que pollos nacidos en cautividad y liberados en la zona regresen al lugar de suelta en la primavera siguiente e incluso lleguen a formar pareja. Desde que comenzaran las primeras liberaciones en el año 2009 ya son 559 los pollos liberados. Los años 2015 y 2016 han sido especialmente prolíficos con 99 y 128 pollos liberados respectivamente, y en el 2017 y 2018 el número de pollos nacidos en cautividad fue inferior.

La difusión del proyecto y la concienciación social son aspectos que también se tienen en cuenta para la conservación del alcaudón chico. Para ello se han realizado charlas y se han editado diferentes materiales de divulgación en los últimos años.

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