El buitre negro (Aegypius monachus) es una de las cuatro especies de rapaces necrófagas que habitan en Europa, junto con el buitre leonado, el quebrantahuesos y el alimoche. A diferencia de su pariente más próximo, el leonado, el buitre negro nidifica en la copa de grandes árboles, en masas forestales bien conservadas, formando colonias dispersas. La destrucción del hábitat a principios del siglo pasado y las campañas de persecución directa fueron las causas que eliminaron esta rapaz de gran parte de Europa, incluido el noreste ibérico. En la actualidad, el buitre negro continúa catalogado como vulnerable aunque la población ibérica aumenta lentamente.

Paisaje de la Reserva Nacional de Caza de Boumort, uno de los puntos de reintroducción.
© Equipo de trabajo Boumort-Alinyà

El objetivo del proyecto de reintroducción del buitre negro en los Pirineos es contribuir a recuperar su antigua área de distribución, mediante el establecimiento de una población en los Prepirineos catalanes (Reserva Nacional de Caza de Boumort y Espacio Natural de Alinyà), a medio camino entre las poblaciones ibéricas y la francesa.

Origen de los buitres negros reintroducidos

Los buitres negros liberados proceden mayoritariamente de centros de recuperación de fauna, por un lado, del centro de recuperación Los Hornos (Cáceres), perteneciente a la Junta de Extremadura, y por otro, de las aves procedentes del centro de recuperación de GREFA, en la Comunidad de Madrid.

Antes de ser liberados, los buitres negros permanecen en instalaciones de aclimatación que están ubicadas en los puntos de reintroducción.
© Equipo de trabajo Boumort-Alinyà

Se trata de animales juveniles o inmaduros, que ingresan en los centros debilitados después de abandonar el nido. Son recuperados y trasladados a las instalaciones de aclimatación, en donde permanecen un tiempo variable, en torno a los 8 o 9 meses, antes de ser liberados.

Área de reintroducción

El proyecto se desarrolla en el Prepirineo leridano, y tiene dos puntos de suelta: la Reserva Nacional de Caza de Boumort y el Espacio Natural de Muntanya de Alinyà, distantes 30 km. La zona es estratégica para la conexión entre la población francesa de buitre negro y la ibérica, puesto que queda justo en medio de dichas poblaciones.

Tres buitres negros (Portell, Nouanda y Perla), en el Prepirineo de Lleida. Portell y Perla son buitres que se soltaron como parte del proyecto de reintroducción; Nouanda nació en Francia y en su dispersión llegó hasta a la zona.
© Equipo de trabajo Boumort-Alinyà

La zona de reintroducción, como reflejan los estudios de viabilidad previos al inicio del proyecto, dispone de hábitat idóneo (masas forestales densas en laderas con buena pendiente) y alimento suficiente (notable cabaña ganadera, ungulados salvajes y comederos para aves necrófagas) para que el buitre negro vuelva a poblar estas sierras prepirenaicas.

Otras actuaciones

Paralelamente a la suelta de los ejemplares de buitre negro para la reintroducción, se han llevado a cabo otras actuaciones necesarias para el éxito del proyecto. Entre las más importantes, destaca la ampliación de la red de comederos para rapaces necrófagas en el entorno geográfico de la zona de suelta: Trenca ha puesto en marcha y gestiona 3 puntos de alimentación suplementaria (PAS) para reforzar los vínculos entre los buitres negros reintroducidos y la zona de suelta.

Los buitres negros liberados se marcan usando diferentes técnicas: decoloración de plumas (a), anillas, transmisores terrestres (b; técnico realizando seguimiento) y transmisores satelitales (vía GPS). De este modo se puede identificar rápidamente a los buitres negros que se observan en la zona, o conocer el paradero exacto de los que han sido liberados con el proyecto de reintroducción. © Equipo de treball Boumort-Alinyà

Además, se han construido 47 plataformas artificiales semejantes a los nidos de buitre negro, que estimulan a las aves a anidar allí, y se han reforzado las poblaciones de conejo mediante la construcción de vivares y la traslocación de conejos de otras zonas. Asimismo, en los últimos 10 años se han impartido más de 70 charlas, conferencias y talleres en escuelas (más de 1000 niños), universidades, congresos científicos, etc.

La necesidad de dar a conocer el proyecto a nivel local es lo que ha impulsado la edición de un cuento sobre el buitre negro y las demás aves necrófagas del Pirineo en este 2016. El objetivo principal del cuento es la de ofrecer una visión del proyecto y de estas especies entre las comarcas del área de influencia del mismo.

Con una primera publicación de 2000 ejemplares y con la ayuda de una técnico en educación ambiental se está difundiendo, de manera gratuita, este cuento entre los alumnos y alumnas de ciclo superior de primaria de las localidades y comarcas del Alt Urgell, Pallars Jussà, Pallars Sobirà y La Noguera.

La edición de este cuento ha contado con el soporte de la Fundación Biodiversidad (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) y Naturaleza Rural.

Una de las más de 20 escuelas visitadas en 2016. © Trenca

Estado actual del proyecto

Desde el inicio del proyecto (2007), sumando los ejemplares que se han liberado usando las instalaciones de aclimatación y los liberados mediante cría campestre (o hacking), en total, incluyendo los de 2016, se han puesto en libertad 70 buitres negros en el Prepirineo de Lleida.

Uno de los pollos de buitre negro nacidos en libertad en 2012 aún en el nido, ejercitándose para el vuelo.
© Equipo de trabajo Boumort-Alinyà

Además, se han incorporado a la población prepirenaica de buitre negro pollos nacidos ya en libertad. En el año 2010 se produjo la primera reproducción del proyecto en libertad (la primera en los Pirineos en más de un siglo), y el pollo sigue en la zona. En 2011 fueron 4 las parejas que iniciaron la reproducción en libertad, sin obtenerse ningún pollo volandero, hecho habitual en las colonias de buitre negro jóvenes. En 2012 fueron 3 las parejas que iniciaron la reproducción, y se obtuvieron dos pollos volanderos. En 2013 fueron 5 las parejas que iniciaron la reproducción, y se obtuvieron tres pollos volanderos. En 2014 fueron 6 las parejas que iniciaron la reproducción, y se obtuvieron tres pollos volanderos. La temporada de 2015 comenzó con 12 parejas formadas, de las cuales 10 comenzaron a incubar, pero solo 5 sobrevivieron al periodo de incubación y 3 salieron adelante y están actualmente en la zona.

Pollo de buitre negro ya crecido, en una plataforma de cría campestre (o hacking) ubicada en uno de los puntos de suelta. © Equipo de trabajo Boumort-Alinyà

En el 2016 se ha producido un hecho sin precedentes. Las parejas se han estabilizado un año más con la formación de 11 parejas reproductoras de las que 10 empezaron la incubación. Pero por primera vez desde que comenzaran las primeras reproducciones han nacido y volado seis pollos. Hasta la fecha no se había logrado superar la cifra de tres pollos.

Otro hecho a destacar y fundamental entre los objetivos prefijados del proyecto es la conexión entre las poblaciones catalanas y las poblaciones francesas y del sur de la Península Ibérica. Como muestra inequívoca de esta conexión decir que en 2016 se han formado tres parejas entre individuos de la colonia e individuos exógenos ibéricos y una pareja más formada por un individuo de la colonia y otro individuo francés. De estas cuatro parejas que comenzaron a incubar han nacido dos pollos.

En el 2017 se formaron 13 parejas, varias de ellas realizaron puesta pero tan solo han llegado a volar 5 pollos. La colonia actual, si sumamos los 6 juveniles de 2017 (cinco nuevos pollos nacidos en libertad en el Prepirineo de Lleida y un ejemplar nacido en cautividad y liberados en la zona utilizando la técnica de hácking), estaría formada por 57 buitres negros, 23 de ellos fijados a la colonia y otros 22 en periodo de fijación.

Visita al proyecto en uno de los PAS (Puntos de Alimentación Suplementaria) que la Asociación Trenca dispone en el pre-Pirineo de Lleida. © David Izquierdo

Podéis encontrar más información sobre el proyecto de reintroducción en la web: es.blackvulture-pyrenees.org/

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