Uno de los siete alcaudones chico que han llegado esta temporada a Lleida. © M. Gálvez/Trenca

La temporada 2015 ha marcado varios hitos en cuanto a la conservación y estudio del alcaudón chico en España

Un total de siete alcaudones chicos han vuelto a Lleida en 2015, a la que es la última zona de cría de la especie en la península Ibérica. Cuatro de ellos fueron liberados el año anterior tras haber nacido en cautividad en el Centro de Cría del alcaudón chico en Vallcalent (Lleida).

Tres alcaudones más de origen salvaje han aparecido en la finca donde se desarrolla el proyecto. Uno de ellos es un viejo conocido, un macho nacido en libertad en 2011 en la misma finca y que ha vuelto ya cuatro años consecutivos, reproduciéndose con éxito en 2014.

Y precisamente uno de sus hijos del año anterior es quien, junto también con su padre, han formado las dos únicas parejas reproductoras de 2015 (ambas con hembras nacidas en cautividad).  El tercero es un macho sin anillas del que desconocemos el origen pero que mantiene viva la esperanza de llegada de individuos de fuera de nuestra población.

Un ejemplar salvaje de alcaudón chico en uno de los puntos de reintroducción de la especie en Lleida. © M. Gálvez/Trenca

Nido de alcaudón chico con cuatro pollos nacidos en el Centro de Cría de Vallcalent. © M. Gálvez/Trenca

A pesar de los esfuerzos dedicados a los nidos (alimentación suplementaria, refuerzo de pollada con pollos del Centro de Cría, control de depredadores, etc.) no se han conseguido obtener pollos volanderos. Probablemente, las extraordinarias olas de calor que han azotado la zona (con temperaturas récord de hasta 43ºC) así como la depredación de pollos hayan tenido que ver en estos malos resultados.

En cuanto a las liberaciones de pollos nacidos en cautividad, 2015 ha sido una temporada récord, con 102 nuevos alcaudones chicos volando por la finca de Torreribera y Alfés. Y es que esa es otra de las novedades de esta temporada, un segundo punto de suelta en Alfés, a unos ocho km en línea recta del tradicional y recuperando parte de su antigua área de distribución. La sorpresa ha sido mayúscula cuando uno de los pollos liberados en Torreribera ¡ha sido controlado en Alfés! Lo que pone de manifiesto la capacidad de las aves nacidas en cautividad para contribuir a la recuperación de la población salvaje de la especie.

Jaula de aclimatación en la zona de reintroducción de Lleida. © J.Guerra/Trenca

Punto de suelta de alcaudones chico en Lleida. Se observa el jaulón de aclimatación junto a la hilera de altos plátanos. © M. Gálvez/Trenca

Por primera vez en los siete años de proyecto de conservación del alcaudón chico, recibimos una observación de uno de los pollos en el sur de Francia, en lo que es un descanso en el inicio de su migración hacia África! El pollo, nacido en cautividad este año y liberado el 1 de julio en Lleida, se vio por última el 23 de este mes y tres días más tarde se observaba cerca de Perpignan por miembros del Grupo Ornitológico del Roussillon.

Pollo de alcaudón chico visto y fotografiado cerca de Perpignan por un miembro del Grupo Ornitológico del Roussillon. © Patric Pons/ Grupo Ornitológico del Rousillon

Como novedad, este ha sido el primer año en aplicar una técnica pionera con esta especie para estudiar la migración: se han colocado 34 geolocalizadores. Con la recuperación de estos dispositivos en 2016 se podrán obtener datos de la ruta migratoria y área de invernada, un paso de gigante en el conocimiento de la biología del alcaudón chico y de las amenazas que les afectan fuera de su zona de cría.

Colocación de un geolocalizador. © M. Gálvez/Trenca

Una vez puesto en el animal. © M. Gálvez/Trenca

Y como broche final a la temporada una magnífica noticia: WWF y la Asociación TRENCA han establecido una alianza estratégica para evitar la extinción de este vertebrado. Esta colaboración se centra en el asesoramiento técnico, la búsqueda de apoyos financieros y la difusión de los logros del proyecto de conservación del alcaudón chico.

Vigilancia en el campo de los pollos por parte del equipo de Trenca. © M. Gálvez/Trenca

Equipo de trabajo de Trenca en el campo. © M. Gálvez/Trenca

¡Ahora solo queda esperar su regreso la temporada que viene!

¡Gracias un año más, a todos y todas (entidades, tanto públicas como privadas, amigos y socios de la asociación, particulares…) que con su apoyo han hecho que este proyecto tenga continuidad!

Para más información sobre este proyecto de conservación, podeís consultar la sección Conservación in situ de la trenca (Lanius minor) en España, en esta misma web.

El proyecto de conservación de la trenca es una iniciativa del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca, Alimentació i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya. A través del Centro de Fauna de Vallcalent (perteneciente a la Generalitat) y del Zoo de Barcelona se lleva a cabo la conservación ex situ, es decir, fuera del hábitat natural.La asociación Trenca es la encargada de hacer las tareas de conservación in situ, en el campo (gestión del hábitat, seguimiento de la población salvaje, control de depredadores en la zona de cría – urracas- , reintroducción de ejemplares, etc.) y de aportar personal de soporte al centro de cría en cautividad durante la temporada reproductora. Para llevar a cabo las actuaciones in situ se ha firmado un acuerdo de custodia del territorio con el propietario de los terrenos. El proyecto cuenta además con el soporte económico y logístico de entidades públicas y privadas.